lunes, septiembre 17, 2007

LOLOSAURIOS


Síndrome del quinceañero: ¿Por qué los seres humanos no asumimos nuestra edad?




Toda edad tiene características diferenciadoras y los sicólogos concuerdan en que lo ideal es vivir esas etapas a concho sin saltárselas o pegarse en ellas. Una de mis grandes dudas sobre la sociedad a la que pertenezco, o al menos con la que me relaciono, nace de la observación a mis pares. Hace mucho tiempo que me pregunto del porqué la obsesión con ser adolescente: es lo que llamo el síndrome del quinceañero.



Es una época de la vida en que todo es intenso, en que un reto de los viejos (padres, profes, tíos) es un desafío a tu conciencia y un intento por mutilar tu esencia, en que ver a tu amor platónico pasar por la vereda de enfrente podía cambiarte el día y hacerlo todo de mariposas, pero toparte ese mismo amor platónico atracando con alguien te daban ganas de mandar el mundo a la cresta y peor si no se acuerda de tu nombre. Ciertamente los 15 años representan tiempos difíciles, marcado por desequilibrios hormonales, avalancha de cambios físicos, cambios de humor, la definición de tu personalidad, de tu identidad, el fin de la protección paterna, el principio de las responsabilidades, el que seré el día de mañana… todo muy sobrecargado para una mente frágil y voluble, pero como todo tiene una recompensa, a los 15 todos somos lindos, todos tenemos la piel tersa, todos tenemos ánimo, todos queremos comernos el mundo y nos da el cuero para carretear sin parar y, a pesar de los contra, es la época en que mayor libertad sentimos y luchamos por ella.



Es una etapa que representa para los pequeños (hoy Twinneggers) una instancia de ser más agrandados y seguir a sus ídolos (Brbie, Brats, Amango), tomando de éstos sus ventajas, como verse cool, ir a fiestas, usar la ropa de los hermanos grandes, en definitiva tomar características que a mi juicio les son impropias. Para los mayores, es renegar de las responsabilidades, quedarse pegados en casa de tus viejos aunque tengas trabajo para bancarte solo, aunque tengas más de 30, aunque tengas hijos y un largo etc.



No intento decir con esto que sea patético sentirse joven, de hecho, soy de los que creen que el alma no tiene edad aunque la carne se vuelva pasa. Lo que sí me parece patético es ver viejos rancios creyéndose lolos sin tener una vida resuelta siendo que hace muuuuucho pasaron la mitrad de camino para jubilar y los papás ya se resignaron en que los van ver encanecer con ellos mientras les siguen lavando los calzoncillos. Y pensar que esos mismos viejos, a la edad de sus hijos, ya tenían su cuento armado, pagaban su casita, criaban a sus hijos, pagaban sus cuentas y todo, pero ahora deben ser sostenedores de más de una familia siendo que sus hijos tienen el triple de energía y bien podrían mantenerlos a ellos.



Yo por mi parte estoy orgulloso de mis 25 años, estoy terminando mis estudios, no trabajo, aún me mantienen mis viejos, lo cual me da su cuota de vergüenza pues muchos a mi edad ya se hacen sus lucas, me considero relativamente maduro, cada vez soy menos suceptible y emocional aunque conservo pataletas para darle color cinéfilo a la vida, y siento cada vez más ganas de comerme el mundo, pero calma, que ya he aprendido que con calma y dedicación todo lo puedo logar.



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