viernes, diciembre 01, 2006

MONGO Y REMONGO en LA FLAITEVENTURA




Compañeros, esto no puede seguir así. La delincuencia se toma las calles del puerto y los amigos de verde nunca aparecen.

Una noche caminaban Mongo y Remongo por alguna turbia calle del plan, mientras se contaban anécdotas infantiles. De pronto, caminando frente a un kiosco de comida veloz, Remongo tropieza con un huevo duro, ¡NO! Era un señor elegantemente vestido de amplísima polera blanca con delicadas letras negras en el pecho, pantalones de media caña, también blancos y zapatillas a tono, pero con luces, muy fashion él. Su busto estaba cubierto de opulentas cadenas, gargantillas, collares y aretes de alto valor. Uno diría que era un joyero exponiendo sobre si su arte, como modelo, pero se equivocan queridos amigos, el único arte que llevaba en su oscuro cuerpo eran sus numerosos y shhhinshhhosos tatuajes multicolores, que generaban un premeditado efecto rupturista con su albo vestuario, muy de moda según supe en USA (Bronx), obviamente el señor tenía mundo, vanguardista en el vestir. Su cabellera corta, negra y shhhuza, la coronaba jockey vuelto atrás, obvio que blanco, in my life!... muy chic. Quien era aquel hombre elegante, se preguntarán: UN FLAITE CULIAO poh!!!

El chuchesumare (como se tratan entre sí) en efecto llevaba un huevo duro en la mano, digo llevaba, ya que cayó al suelo con caca de paloma y pichí de borracho al tropezar con la diminuta humanidad de Remongo, quien recibió saludos y cariños para toda su parentela, que amorooooso, como ven, EN EL FONDO LOS FLAITES SON DULCES (yogurt soprole).

Mongo y Remongo siguieron caminando por su ruta a ninguna parte cuando de atrás los sigue su amigo flaite que buscaba conocerlos mejor y prueba de ello, les traía un hermoso regalo, tallado en tabla ancha de un metro de largo. Mongo, parece que nos vienen siguiendo, si nos siguen y con arma blanca, CORRE! El dúo dinámico corrió lo mas que pudo y el flaite se quedo atrás sin poder hacer entrega de su humilde obsequio en madera. Como nos alcanzo les lanzo el regalo, por si les caía en la cabeza.

Del flaite nunca más se supo, solo que esa noche no logro hacer amigos. De los amigos de verde que Mongo y Remongo invitaron desesperadamente a la fiesta, nada. Si los pacos nunca aparecen cuando uno está en problemas, pero hagan el intento de tomarse una chela o fumarse una trushka en la calle, que los güiña llegan altiro pa puro pechar.


1 comentario:

J Gutierrez MIRANDA!!! dijo...

AHORA QUE LO RELATAS, SUENA DIVERTIDO, PERO EN EL MOMENTO NO LO FUE, QUE ONDA TANTO ROTO DE MIERDA EN LAS CALLES DE ESTE PUERTO, ESTA LLENO DE CUMAS Y FALITES,QUE PASA CON LA DELICUENCIA Y LA AGRESIVIDAD, ASI DE MAL ESTAMOS, ESTA SOCIEDAD...

LA POLICIA NUNCA APARECE EN EL MOMENTO INDICADO, NI SIQUIERA VALE LA PENA LLAMARLOS, QUIZAS DEBERIAMOS TOMAR LA JUSTICIA NOSOTROS MISMOS.


CUIDADO LAS CALLES DE VALPO ESTAN CADA DIA MAS BRIGIDAS, ESTO NOS PASO EN CLAVE CON BLANCO, EN EL CARRITO DE LOS COMPLETOS.

UN ABRAZO.

NOS VEMOS PRONTO