Una parábola para adultos

Estas letras son solo para ti. Ha sido un día agotador, llegas a tu casa y al entrar lo primero que ves son velas en un cuarto oscuro. Pétalos de flores te conducen a tu cuarto. Entras. Esta casi vacío, también en penumbras, a excepción de la tenue luz de unas velas que rodean tu cama en el centro de la habitación. Tu cama cubierta por una sábana blanca, sobre ésta, un pañuelo blanco y un sobre negro con letras grises, dice tu nombre. Lo abres y lees la tarjeta en su interior: Quítate toda tu ropa y ponte esto sobre tus ojos. Obedeces. Muerto de curiosidad, te desnudas. La adrenalina hierve en tus venas ante la sorpresa, mientras vendas tus ojos con el pañuelo. Imaginas que mil cosas pueden suceder hoy. Te acuestas. Esperas ansioso y el silencio te abruma.
Se oye un ruido bajando la escalera. Reconoces esos pasos resueltos y veloces. Se enciende la música: BAJOFONDO. La unica persona persona que te saca de quicio, que te despierta por las mañanas con un beso, que te mira embobado cuando hablas, que es capaz de sacar lo mejor y lo peror de ti (y no es tu mamá), está frente a ti. Puedes sentir su olor, su respiración. Te dice: Te invito a un paseo sensorial. A estas alturas, sólo resta aceptar.
Abre la boca.
Sobre tu lengua cae un líquido espeso y extremadamente dulce, tanto que te anestesia la garganta. La reconoces de inmediato:
MIEL.
Eso es un punto a favor - te responde.
Lentamente comienzas a entender este erótico juego de adivinanzas. Sobre tu ombligo, cae algo duro y muy frío, que se comienza a licuar, lo desliza sobre tu pecho,
¿Adivinas?
Si, HIELO.
Bien, ahora llevas 2 puntos.
De pronto se monta sobre ti, te excitas, sobre tu boca deja caer una pasta, la degustas y es algo picante, inconfundible, su aderezo favorito.
MOSTAZA.
Ok tienes 3 puntos.
Ahora algo fino, punzante y helado recorre tu pierna y va subiendo hasta tu muslo. Te raspa.
Piensa rápido.
Un LÁPIZ.
Error.
El objeto desconocido se incrusta en tu ingle, el dolor es atroz.
Duele, para, que te pasa?!
Era un clavo – te responde tu persona especial, y añade, muy calmo – errar en este juego es sumamente peligroso. Debes responder rápido y sin titubear, si acertas 7 veces tendras un premio de amor y comprenderás este juego. Cada objeto no reconocido se volverá en tu contra, no falles ¿quieres continuar?
Por alguna razón aceptas aunque no sabes si fue la respuesta corerecta.
Un suave cosquilleo en tu axila te mata de la risa, baja por tu flanco y vuelve a subir, es suave como la seda, con muchas fibras que delicadada y jocosamente tocan tu cuerpo.
Una PLUMA.
Llevas 4 puntos campeón.
Unas gotas calientes caen sobre tu ombligo, se enfrían rápido tapando aquel orificio que te recuerda de donde vienes.
ESPERMA.
5 puntos.
Algo muy amargo sobre tu boca, acompañado de una crema espesa y dulce, con unas piedrecillas duras que se desasen al paladar, aun más dulces.
CAFÉ, CHANTILLY, AZÚCAR.
Ok, en esta etapa tienes 5 segundos para darme 5 preparaciones distintas con estos ingredientes, desde ahora ya!
CAFÉ HELADO, CAPUCCINO, CREMA MOKA...
Tiempo!
Un chorro de café hirviendo se derrama sobre tu bajo vientre – HAY! ME DUELE AMOR, BASTA! – la quemadura es de 1º grado. Tu pareja esparce crema sobre tu pecho, brazos, cuello, boca, mientras tu lloras. Comienza a comérselo todo, sin respetar tu piel. Gritas de dolor, sus dientes se incrustan en tu carne, hay heridas en todo tu cuerpo, tus labios, sientes el sabor de la sangre.
PARA! ESTO NO ES DIVERTIDO. PARA!
Un fuerte golpe en la cara – No se te esta permitido gritarme, sobre esta cama mando yo! Esto es sado bebé, bienvenido al placer ilimitado, ese que supera el umbral del dolor.
No quiero seguir con esto, en serio.
Lo siento, no hay nada que yo pueda hacer.
Por favor.
Tu ya aceptaste. Llegaremos hasta el final, pero no te preocupes, no dejaría que nada malo te pase, yo te sanaré.
De pronto, el amor de tu vida comienza a restregar azúcar, la misma con la que endulzabas tus momentos felices y usabas para calmar tu angustia en noches oscuras, sobre tus heridas. Sientes la erosión en tu piel, arde, duele.
Mi amor por favor, no sigas, lo siento, en serio.
Te amo.
Algo frío y húmedo se posa sobre tus heridas, es ácido puro.
¡Ah! LIMÓN.
6 puntos.
Ya no más, dejemos esto hasta aquí, ya hemos ido demasiado lejos.
Vida mía, aún quedan muchas heridas por sanar.
Nooo!
El dolor es extremo, sudas, algunas lágrimas caen, pero no son suficientes para detener esta afrenta. Un polvo llega a coronar un dolor que no creías superable, se introduce en tus llagas y arde en contacto con la carne.
Es SAL.
Si, y llegó para escocerte en tus heridas, para purificarte. A mi lado nada te tocara, nada te hara daño, ¿recuerdas? Es nuestra canción.
Por favor mi amor, no doy más, no comprendes, que te está pasan...
Shh! – otro golpe en la cara – yo vine para salvarte. Salvarte de este mundo falso que creaste para protegerte de tus miedos. Donde te rodeaste de traidores, desleales, infieles, deshonestos, gente que aceptas y tomas por amigos pero no estarán aquí cuando los necesites. Cuando todos se hayan ido y te hayan vuelto la espalda, solo yo estaré ahí, seré tu hombro donde llores, seré el pecho sobre el que descanses, seré los labios en los que te calmes, seré las manos que te levanten. Serán mis ojos los que te dirán "te amo, lo daría todo por ti. Te amo."
Esto es un juego cruel pero la vida lo es mucho más, es ingrata, desconcertante, a ratos podrida. Por esto invente este juego, para ilustrarte los contrastes de nuestro paso por este mundo. A ratos parece es dulce como la miel, al punto de agotarnos, como nuestro amor. También esta llena de risas como la pluma y los momentos en que nos burlamos de todo cuanto nos rodea. Pero hay dolores profundos y punzantes que, como el clavo, superaremos juntos, en otros, solo restará vivir con ellos pero a tu lado todo será más fácil. Como el hielo, veras frialdad quienes más amas, se diluirán cuando menos lo imagines, aunque nunca les hayas fallado, ni en sus peores momentos. También existen pequeños dolores placenteros, como la cera y este juego que llega a su fin, sabrás, con esto que el placer es mejor cuando duele, cuando cuesta, es el placer de la recompensa, del sacrificio que te llevó a aprender y a superarte a ti mismo, no a un premio. El café, el azúcar y la crema nos muestran cautela, existen promesas teñidas de alegrías que son sólo trampas. Si bien existen experiencias traumáticas como el limón y la sal, te ayudan a crecer, a sanar tus heridas. Nuevamente, el dolor nos lleva a un estado más elevado, nos permite reconocer lo verdadero. Nadie dijo que el aprendizaje no dolía, a este mundo se llegó sin anestesia y fue traumático. Así debe ser.
Luego de esta explicación ya te ha desatado y termina dándote un dulce beso, aun sientes los labios sensibles, pero el amor es más fuerte.
Siempre estaré contigo, seré la luz que potencie la tuya, para darte esperanza, para saltar sobre cualquiera que pretenda hacerte daño, así como estoy seguro que lo harías por mi. No temas, esta historia recién comienza.